sábado, 21 de abril de 2012

7 consejos para superar una prueba de traducción

¡Hola a todos!

Después de haber escrito sobre el currículum en la entrada anterior, quería hablaros de la etapa siguiente en el proceso de selección: la prueba de traducción. 



Tenéis que tener en cuenta que el currículum NO lo es todo, y la prueba de traducción es la ocasión perfecta para poder demostrar al mundo lo que valéis. Sin embargo, cuando llega el momento, sea por nervios o por descuido, nos olvidamos de una serie de aspectos que pueden repercutir en nuestro resultado final.



¿Qué hay que tener en cuenta para realizar una prueba de traducción?


1. Ortografía: Es imprescindible que el texto no tenga ni una falta de ortografía. 

2. Puntuación: La puntuación es uno de los aspectos más descuidados, así que no os olvidéis ya sabéis: un uso correcto de los puntos, comas y demás darán buena impresión al corrector.

3. Gramática: ¡Frases correctas y con sentido, por favor!

4. Terminología: He visto muy a menudo errores de traducción de términos, lo que demuestra una gran falta de documentación. Todo el mundo debería saber que la documentación es esencial en el mundo de la traducción y de la interpretación, además de ser la parte más ardua. Una vez que tenemos la traducción de los términos, lo demás suele ser coser y cantar.

5. Precisión: Nuestra traducción tiene que reflejar el contenido del texto original de manera precisa, confirmando de esta manera que no hemos cometido ningún error de interpretación del tema, otro punto fundamental (no podemos permitirnos errores de interpretación, porque de lo contrario, no transmitiríamos el sentido del mensaje). Obviamente, el traductor no puede omitir ni añadir información, ni dar su opinión personal.

6. Estilo: Tenemos que cuidar el estilo de nuestra traducción, que tendrá que ser consistente y apropiado al tema y a la situación.

7. Maquetación: La maquetación es otro punto que hay que tener en cuenta. La traducción tiene que estar limpia, con control de cambios, tiene que incluir todo gráfico que incluya el original. Además, el traductor tiene que respetar el formato, las fuentes, los espacios, los saltos de página, etc. El documento traducido tiene que quedar exactamente igual que el texto original. 


Puede que estos consejos os parezcan lógicos, pero os aseguro que muchas pruebas de traducción contienen errores de este tipo. 

Espero que los tengáis en cuenta en el futuro :-)

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