martes, 22 de mayo de 2012

La traducción: de Quintiliano a Gottsched

¡Hola a todos!

En esta entrada, quiero simplemente rememorar unas citas muy interesantes acerca de la reflexión sobre el ejercicio de la traducción. Una de ellas pertenece a uno de nuestros ancestros latinos, Quintiliano, al que no le falta razón:

«(...) es patente el sentido de este ejercicio. Porque los autores griegos son extraordinariamente ricos en la variedad de los temas tratados, aportaron muchísimo arte a la elocuencia, y a quienes los traducimos nos cabe elegir las expresiones mejores; pues hacemos uso de todas las que son de nuestra propia lengua. Respecto al empleo de figuras del lenguas (de palabra y de sentido), con las que se adorna muy especialmente el discurso, hay también una cierta necesidad de imaginar muchas y llenas de variedad, porque en este punto se apartan generalmente de los griegos las formas romanas de pensar.» 
(Quintiliano, 10, 5, 3)

La otra cita que quería compartir con vosotros es la de Gottsched, poeta alemán del sigo XVIII:

«La traducción es al traductor lo que la copia de un modelo propuesto es al aprendiz de pintor. Es de todos conocido que las piezas de los grandes maestros son copias con asiduidad por artistas mediocres o por principiantes que quieren progresar. Al copiarlas, sombrearlas y colorearlas, observan con la mayor agudeza todo el arte y la habilidad del autor, toda la belleza y la perfección de su original. Durante el tiempo de su trabajo se proponen un sinfín de pequeñas reglas; se percatan de ciertos recursos y ventajas que no todos saben y que por sí mismos ellos no habrían alcanzado. Incluso su mano llega a adquirir una cierta habilidad en conducir el pincel de una manera peculiar. De modo semejante sucede con el traductor. Cuando tiene ante sí un buen escrito y quiere traducirlo a su propia lengua, presta a todas las palabras, modismos, frases y sintagmas de todo el discurso la mayor atención que la que presta un mero lector. Advierte todos los adornos y bellezas que en semejantes pasajes otro habría pasado por alto, roba a su original el arte de hablar así y sin darse cuenta se posesiona de la capacidad y destreza de pensar de idéntico modo y de dar a su pensamiento la misma expresión que su predecesor.» 
 (Gottsched, 1736: 168-169)

Espero que las hayáis disfrutado tanto como yo, ¡saludos! :-) 

domingo, 13 de mayo de 2012

7 errores y 7 soluciones en interpretación

¡Hola a todos!

Después de bastante tiempo sin escribir nada por aquí, por falta de tiempo, retomo el blog, esta vez para hablar de los 7 errores más comunes en interpretación, proponiéndoos unas posibles soluciones a dichos problemas:

1. EL CONTRASENTIDO: Decir lo contrario que lo que dice el orador. Es el error más grave que puede cometer un intérprete, ya que no sólo no transmite el mensaje original, sino que comunica el mensaje contrario.

2. LA DESVIACIÓN DE SENTIDO: Puede ocurrir cuando el intérprete no entiende muy bien la frase original o sólo algunas palabras que, junto con lo que ha entendido y su lógica, formula una frase que no significa lo mismo que el original pero tampoco es un contrasentido. Este error es menos grave que el primero, pero es un error.

  • Solución: PRESTAR MUCHA ATENCIÓN AL DISCURSO ORIGINAL y ya saber lo que se va a decir antes de "abrir la boca". 

3. FRASES INCOMPLETAS: Les suele pasar a los estudiantes en su primer día. Es, al igual que el contrasentido, otro de los errores más graves, puesto que dejamos al oyente con la información a mitad, y, (esto lo pienso yo) es una de las peores imágenes que un intérprete puede darle al cliente.
  • Solución: Pensar si el sentido de lo que nos puede faltar es positivo, negativo o neutro y seguir con una palabra "multiusos" que nos pueda sacar del apuro para poder seguir con nuestro discurso.

4. ERRORES DE LENGUA: Errores de concordancia en género y número, de tiempos verbales o incluso invenciones de palabras por calcos de la lengua origen.

5. FALTA DE COHERENCIA DISCURSIVA: Esto sucede cuando el intérprete no presta la suficiente atención a su propio discurso y emite un discurso sin sentido, sin coherencia.
  • Solución:  Estar más atento a lo que uno dice (por supuesto sin dejar de prestar atención al orador) y hacer frases sencillas para poder enlazar unas ideas con otras con el fin de obtener un discurso coherente.

6. ADICIÓN DE INFORMACIÓN:  (o cosecha propia) Cuando uno no sabe qué más decir y no quiere dejar la frase o la idea a medias, recurre a expresar su propia opinión o decir ideas que le puedan sonar de algo.
  • Solución: Si nos falta contenido en una idea, podemos recurrir a la solución del punto 3, pero en ningún caso el intérprete puede expresas su opinión o decir algo de lo que no esté seguro. Recuerda que el oyente ha venido a escuchar al orador (un especialista en X tema) y no a ti, por lo que no quiere escuchar lo que pienses tú, sino el mensaje de un profesional en la materia del discurso.

7. OMISIÓN EXCESIVA DE INFORMACIÓN: Error que puede suceder cuando el intérprete no ha entendido el discurso, no recuerda las ideas u omite información "a la desesperada" por miedo a no recordar otros detalles del discurso.
  • Solución: Si tenemos miedo a no recordar la información, la mejor opción es la de recortar contenido de la información secundaria, nunca de la principal. Es decir, seleccionando la información.

¿Y tú, qué soluciones propondrías a tales problemas? :-)